¿Que es la
felicidad?
Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, en su vigésimo segunda edición se
definía como:
1.
Estado del ánimo que se complace
en la posesión de un bien.
2.
Satisfacción, gusto, contento.
3.
Suerte feliz.
Actualmente, en la futura vigésimo
tercera edición, la definen como:
1.
Estado de grata satisfacción
espiritual y física.
2.
Persona, situación, objeto o
conjunto de ellos que contribuyen a hacer feliz.
3.
Ausencia de inconvenientes o
tropiezos.
Podemos apreciar que ha existido una
evolución en cómo se define la felicidad, desde el punto en el que la felicidad
es sólo cuestión de poseer algo, hasta llegar a darnos cuenta de que sin una
satisfacción espiritual y física, no existe la felicidad.
Según diferentes puntos de vista
filosóficos, se podría definir como:
1.
La felicidad es conseguir la
autorrealización.
2.
La felicidad es la experimentación
del placer físico y mental.
3.
La felicidad es la
autosuficiencia.
Las religiones, también dan su punto
de vista sobre la felicidad, y aquí os incluyo algunas de ellas:
1.
Según las religiones teístas, la felicidad es estar en comunión con Dios.
2.
Según algunas religiones orientales, la felicidad
es alcanzar un estado de “iluminación”.
Existen multitud de definiciones de
la felicidad, pero si las incluyese todas, esto se podría extender mucho.
Desde mi punto de vista, la felicidad es más una forma de vida que un estado emocional, considero que acostumbramos a confundir la felicidad con la alegría, y no somos conscientes de que las alegrías son pasajeras. También es cierto que nos suceden cosas en la vida que nos producen tristeza, y que nos llevan a la infelicidad, pero no podemos dejar que estos sucesos nos arrastren y nos despojen de aquello que anhelamos, debemos aprender a desapegarnos de lo que nos rodea, porque sólo así seremos capaces de ver la vida desde un punto de vista diferente.
Me gustó mucho una entrevista a Alejandro Lorente (médico naturista y emocional), en la que explicaba una experiencia con una paciente a la que se murieron dos de sus tres hijos, él le preguntó que le diría su "yo futuro", y ella le respondió que debía preocuparse y cuidar del hijo que aún quedaba vivo. A esta mujer, la tristeza de la perdida de sus dos hijos, la acompañará toda la vida, pero con esas palabras, marcó un punto de inflexión en su vida, un punto desde el que volver a tener alegrías y volver a vivir feliz.
Con estas palabras, tan sólo quiero abrir una puerta para que aquellas personas que están en busca de su felicidad, y aquellas que piensan que nunca podrán ser felices, se den cuenta que para vivir feliz solo hay un secreto, y lo guardamos en nuestro interior.
Namaste.